Invertir en Capital privado

Dada la actual situación crediticia por la que atraviesa España, nos encontramos con interesantes posibilidades de inversión realmente seguras y rentables, entre ellas las inversiones de capital privado.

¿Qué es el capital privado?

Cada vez más españoles necesitan encontrar formas de financiación alternativas a la banca tradicional ya que ésta ha cerrado sus puertas.
Ya sea por estar incluído en los cada vez más abultados registros de Rai o Asnef o bien por no cumplir sus estrictos requisitos, lo cierto es que cada vez se hace más complicado conseguir financiación. Además, muchos aunque dispongan de propiedades inmobiliarias pagadas, sin cargas ni hipoteca para utilizar como garantía, los bancos les siguen negando el préstamo.
Al mismo tiempo, y en el otro lado de la moneda, existen particulares que disponen de capital propio y en muchas ocasiones sin saber como gestionarlo de una forma eficaz y sobretodo segura y rentable, cansados de las bajas tasas de interés de la banca y demás productos financieros.
Si unimos estas dos situaciones dan como resultado las inversiones de capital privado; es decir, inversores que conceden préstamos a particulares a cambio de una cierta tasa de interés y con la garantía de una propiedad inmobiliaria sin cargas, pero de una forma regulada, no abusiva y que dista mucho de la imagen usurera que antiguamente ofrecían los prestamistas privados.

 

Seguridad de la inversión en capital privado

Invertir en capital privado es invertir sin riesgos, ya que si el prestatario no cumple el contrato de préstamo realizado, existe una propiedad detrás que lo garantiza. Esto es posible ya que el crédito que se formaliza es de tipo hipotecario, firmado ante notario como cualquier hipoteca al uso de cualquier entidad bancaria.

 

Por lo tanto, en el caso de impago repetitivo, siempre podremos ejecutar la propiedad y llevarla a subasta en un plazo de entre 3 y 6 meses, con lo que al final del camino, no sólo recuperaremos nuestro capital, sino también percibiremos los intereses pendientes hasta la fecha, las posibles costas de la ejecución y sobretodo, los intereses de demora que se originan por el incumplimiento de contrato. Con lo que desgraciadamente para el prestatario y sin ser el objetivo de la inversión, nuestra rentabilidad asciende estrepitosamente en caso de impago. Y ya no digamos, si llegamos a adjudicarnos la propiedad a nuestro nombre. Por ello es que por lo general no se presta más del 20-25% del valor del inmueble a día de hoy (calculado en función de una tasación oficial antes de la firma)

 

Hemos de entender que el inversor, en este tipo de inversiones, siempre tiene la sartén por el mango en caso de incumplimiento, pero no por ello es necesario ser una inversor agresivo en este aspecto ya que se trata con personas que un momento dado pueden tener un pequeño bache durante la devolución del préstamo.
Reservemos la facultad de ejecución sólo en casos especiales de incumplimiento abusivo por parte del prestatario.

 

Intereses de las inversiones de capital privado

 

Años atrás, los intereses en este tipo de operaciones, estaban por las nubes y en muchos casos, inversores muy agresivos percibían incluso hasta el 50% de interés anual. Hoy en día, gracias a intermediarias financieras más sostenibles como la nueva Banca Particular, entre otras, los intereses máximos se sitúan en torno al 15% de interés anual, interés más que interesante teniendo en cuenta la seguridad de la inversión y la garantía que hay detrás.

 

Plazos de devolución

 

Normalmente el capital privado no tiene reglas definidas en este aspecto, pudiéndose realizar inversiones desde 1 hasta en 15 años, mediante cuotas mensuales, trimestrales, semestrales e incluso anuales.

 

Por otro lado, existen dos fórmulas de retorno del capital, la francesa y la carencia. Es decir, que se pueden formalizar préstamos de capital privado con retorno de capital + intereses (francesa) o bien de sólo intereses (carencia), quedando una cuota final correspondiente a la totalidad del préstamo concedido.

 

¿Cómo invertir en capital privado?

 

La primero es asesorarse bien, conocer muy bien el producto, sin prisas, comprender sus ventajas, inconvenientes y sobre todo tratar con profesionales que hayan estudiado concienzudamente cada caso, cada cliente, cada propiedad y sobretodo el conjunto de la operación.

 

Es vital y muy importante tratar con la empresa de inversiones adecuada ya que hay ciertos requisitos que se han de tener en cuenta para no correr ningún tipo de riesgos, como son:

 

  1. La correcta valoración de la garantía aportada.
  2. El estudio sobre la capacidad de devolución del prestatario.
  3. La confección de un préstamo acorde a nuestras necesidades.
  4. La redacción del contrato de préstamo hipotecario afín a todos y cada uno de los requisitos de la nueva ley hipotecaria.
  5. El seguimiento periódico desde el inicio hasta el final de la inversión.
  6. La gestión de recobro en caso de impago.
  7. El asesoramiento jurídico continuado en todas las posibles fases, incluyendo la posible ejecución de la propiedad y la resolución del contrato.
Si deseáis una mayor información acerca de estas inversiones, podéis contactar aquí con Banca Particular, os atenderán encantados y os propondrán inversiones acordes a vuestro perfil de forma personalizada.

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