¿Por qué invertir es la forma más rentable de ahorrar?

Si no quieres que tu dinero pierda valor con el tiempo inviértelo y obtén rentabilidad

Sí creías que depositando tus ahorros en una cuenta bancaria tradicional estabas ahorrando estás muy equivocado.

Aunque el hecho de depositar y mantener parte de tu dinero inmóvil durante un determinado periodo de tiempo en una cuenta puede considerarse – a efectos prácticos- como ahorrar, lo cierto es que hay otras formas mucho más rentables de hacerlo.

Glosario del contenido del artículo:

Cómo deberías saber, no es lo mismo ahorrar a corto, medio o largo plazo, pues el tiempo no influye siempre de la misma manera sobre el dinero. Esto se debe principalmente a la inflación que mide la subida continua y generalizada de precios.

Por otro lado, también es importante tener en cuenta el Índice de Precios al Consumo (IPC), que deteriora el valor de las cosas.

La diferencia entre ahorro e inversión

Para que te hagas una idea, imagínate qué hace 30 años decidiste ahorrar 20.000 euros.

Pues bien, hoy y teniendo en cuenta la actualización del Índice de Precios al Consumo habrías ‘perdido’ dinero, pues ahora necesitarías el doble de dinero para comprar lo mismo.

Y es que, por desgracia, los precios evolucionan al alza y esto provoca una pérdida de poder adquisitivo de los ahorros. Por eso, insisto en que la mejor forma de ahorrar, o al menos la más rentable, es invertir.

De hecho, sí hubieras invertido esos 20.000 euros en algún producto de renta variable, con una rentabilidad media de digamos un 10% anual, hoy después de 30 años de espera habrías conseguido alrededor de 110.000 euros, lo que significa quintuplicar tus ahorros.

Esto ocurre principalmente por el efecto que tiene la acumulación de los intereses sobre el capital invertido (interés compuesto), por el cual cada año la inversión aumenta por los rendimientos generados provocando un efecto exponencial a largo plazo.

De hecho, cuanto mayor sea el horizonte temporal que elijas para tu inversión mayor será la rentabilidad.

En cambio, sí simplemente te ceñiste a ahorrar sin más además de no obtener ningún beneficio por tu dinero éste también habría perdido valor a causa de la inflación.

Por tanto, la principal diferencia entre ahorro e inversión es que si solo ahorras tu dinero tarde o temprano acabará perdiendo valor mientras que sí decides invertirlo éste trabajará por ti y al final obtendrás una rentabilidad, lo que hará que tus ahorros también crezcan.

Las claves para ahorrar invirtiendo

Sí quieres ahorrar la mejor forma de hacerlo, como decíamos, es invertir.

Hay diferentes claves que te ayudarán a exprimir al máximo el potencial de tus ahorros. Por ejemplo, está la volatilidad.

Sí quieres disfrutar de más rentabilidad es importante que elijas activos más volátiles, y apostar por la renta variable.

Sí bien la renta fija nos puede aportar una mayor seguridad la rentabilidad es muy inferior, así que en este caso lo que nos conviene más, sobre todo a largo plazo, es la renta variable.

Sí quieres obtener ganancias de verdad una de las mejores combinaciones, y recomendada por muchos, es la renta variable y el largo plazo.

La opción más rentable es invertir a largo plazo, ya que además de obtener más beneficios gracias al interés compuesto, podrás recuperarte sin problema de las pérdidas puntuales qué sufrirás como consecuencia de la volatilidad de los mercados.

De hecho, es la única forma de conseguir un nivel de ahorro suficiente y acorde a lo que vayamos a necesitar en el futuro.

Cabe destacar que para conseguir cierta rentabilidad también hay que ser capaces de asumir los riesgos. Esto es un factor fundamental ya que sí vas a invertir no deberías hacerlo pensando en los riesgos sino en el horizonte temporal.

Cómo adelantábamos, la clave para exprimir al máximo tus ahorros es invertir a largo plazo, pues ofrece unos mayores rendimientos.

Si inviertes pensando en los riesgos vas a perder dinero, porque acabaras eligiendo productos de renta fija solamente porque ofrecen mayor seguridad. Aunque si decides invertir a corto o medio plazo es diferente, ya que estos productos son menos rentables pero más seguros.

Consejos para elegir el mejor fondo de inversión

Si vas a invertir a largo plazo uno de los productos de renta variable más recomendados son los fondos de inversión. En España tenemos una amplia oferta de fondos y sabemos que por esto puede resultar difícil elegir, aunque no es una tarea imposible.

Para elegir el fondo adecuado no basta con fijarse en los porcentajes de rentabilidad o ganancias anuales. Sí eliges fondo basándote sólo en estos factores estarás haciéndolo mal.

Si quieres tomar la decisión correcta y darle rentabilidad a tus ahorros entonces deberías tener en cuenta estos consejos que te ayudarán a elegir el mejor fondo de inversión para ti.

  • Define el horizonte temporal. Plantéate cuál es tu objetivo de inversión, y sí deseas ahorrar a corto, medio o largo plazo. Dependiendo del plazo que elijas podrás beneficiarte de unos determinados activos. Recuerda que a largo plazo el impacto de beneficios gracias al interés compuesto será mayor.
  • Échale un vistazo a las rentabilidades históricas. No está de más que a la hora de elegir un fondo de inversión revises y compares las rentabilidades históricas. Aunque ten en cuenta qué solo será orientativo, y que no garantizan rentabilidades futuras.
  • La gestión de los fondos. Es importante conocer el estilo de gestión de los fondos, y es que aunque por lo general estos productos financieros suelen estar vinculados a los bancos, también hay fondos de inversión al margen de éstos.
  • Fíjate en las comisiones. Una de las ventajas de los fondos de inversión es que por ley las comisiones están más limitadas. Por ejemplo para las inversiones en renta variable el coste por gestión está limitado a un máximo del 2,25%. Sin embargo, debes estar alerta porque algunas firmas también cobran comisiones adicionales (suscripción, reembolso…). Además es importante fijarse bien en la rentabilidad media del fondo, pues no querrás que las comisiones e inflación acaben ‘comiéndose’ tus ganancias.
  • Los dividendos. También puedes encontrar fondos de inversión de reparto, que te permitirán ir recuperando poco a poco la inversión, y los fondos de acumulación en los que podrás reinvertir el dinero para aumentar los beneficios a largo plazo.

Ahora ya lo sabes, sí quieres ahorrar y sobre todo quieres hacerlo a largo plazo apuesta por invertir y hazlo en renta variable.

Los fondos de inversión son uno de los mejores productos qué puedes elegir, y sí tienes en cuenta estos consejos seguro que lo harás bien.

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